lunes, 15 de agosto de 2011

Charla de verano.

- Dicen que el trabajo es salud, y yo digo, maldita sea mi suerte.
- ¿Que te quejas trabajando en estos tiempos?.
- Que trabajar pa uno, no es salud, y un pequeño negocio no da pa vivir.
- Si estas muerto. ¿Porque cuentas?.
- No seas bruto.Vivo, para el estado, para los bancos, para comer con suerte. Y no enfermo, porque si lo hiciese no trabajaría, el acabose.
- Entonces es cierto, es salud, aquí la muestra.
- No me quejo, que quejarse es un vicio y cuando uno empieza ya no acaba.
- Haces bien, que mientras lloras no produces y tal como están los tiempos.
- Si yo te contara... en fin, no me des mas bola, me voy a dar un baño virtual, porque lo que es del otro... cachis.






domingo, 14 de agosto de 2011

Re-conexión.

Anda uno volteado por el verano, desaparecido de aquí y de allá, amarrado en la servidumbre del mero sobrevivir, mordido estos días por el calor y la des-bonanza. Mi cerebro ha encendido la luz de alarma y pide que me reconecte, que camine vamos... no es fácil, para alguien nacido en el mes de Enero, cuna del invierno y frontera de la luz.
Pero allá que vamos, no queda mas remedio que abrir los ojos al camino y pedalear. Ya se verá.



lunes, 25 de julio de 2011

En tierra pantanosa.

¿Que le pasa al agua cuando por fin planea?, ¿como encuentra la salida?, ¿como continua el viaje tras ese mar de cañas?. Es solo un momento en su tiempo, al fin es agua, capaz de filtrarse por cualquier herida, silenciosa en tierra pantanosa, solo el rumor de los mosquitos altera este silencio pesado y tardío. Continua su camino aunque no lo percibas, se escurre. No te despistes y síguela.
Puedes alcanzarla.

martes, 12 de julio de 2011

Detalles de un día de verano.

Soñar... con el reflejo veloz de un pájaro sobre el agua. Compartir la luz sinuosa y dorada del atardecer tras el paso de la tramontana. Detalles de un día de verano, envuelto en el persistente sonido de las cigarras... mientras la danza, se dibuja, en un tiempo varado e inquieto.

viernes, 8 de julio de 2011

Atascado.

Momentáneamente siempre, ligeramente varado, detenido un momento, preso de la diaria sensación... leve, difusa, envolvente.
Adelante... vamos.

martes, 5 de julio de 2011

Relatos de frío.

Sentados los cuatro en el interior de la minúscula tienda de campaña, era de noche ya, aunque la luna dejaba ver las sombras cercanas del bosque. Alguien empezó a contar historias, mas bien leyendas, de caballeros medievales sin cabeza, trotando en sus monturas por esas tierras en las noches precisamente... de plenilunio. Las suaves ráfagas del gélido viento pirenaico se dejaban oír cada poco, cuando cesaban... el silencio se hacía espeso, aguzabas los oídos para percibir sonidos que nunca llegaban, hasta que el viento volvía a sonar, acariciando sin delicadeza el techo de la tienda, que parecía querer marcharse. Seguía la leyenda palpitando fantasmas sobre corceles gigantes, ensangrentados por batallas pretéritas, enfurecidos en busca de la justicia otrora negada y ahora imposible. Otra vez silencio... y un murmullo, a lo lejos, acercándose ahora... mas fuerte.
-Apaga esa luz.
Y el viento volvió, apagando otros sonidos. Todos quietos, con la mirada puesta en la cremallera de la entrada, parecía que en cualquier momento pudiera abrirse.
Ceso la noche por fin, la luz  pintaba sobre la tela, en tonos grises de invierno un nuevo día, alguien descorrió la cremallera y se atrevió a asomar la cabeza, sobre la nieve... las marcas de herradura, ¿quien sabe?.