Pasos...
Se fue.
lunes, 10 de enero de 2011
domingo, 9 de enero de 2011
Atado a la roca.
Se que la imagen sugiere supervivencia, pero no os llevéis a engaño. No soy yo defendiéndome de los elementos, alzándome a pesar del viento y de las olas. Es la roca que me tiene cogido, que no quiere que me vaya y me abraza con sus formas graníticas. Yo solo quiero navegar, sentir la indolencia del agua por una vez sobre mis raíces, flotar mas allá de estos mares... pero... va a tener que ser un terremoto el que me rapte.
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Relatos cortos
sábado, 8 de enero de 2011
Capricornio.
Hay una zona de Granada pegada al mar, donde habitan las cabras montesas, enamoradas de la sal de sus rocas y con el escenario al fondo de Sierra Nevada. Es no solo la tendencia a subir tan capricorniana, también la de bajar a investigar y sobretodo seguir... hacia adelante, en su imparable casi cabezonería, a veces distraída por esa salinidad contagiosa y efervescente.
Ganas de saber siempre más, conciencia de la insuficiencia de lo aprendido, de la necesidad de beber de la vida su sorbo diario aunque fuese amargo, pacíficos hasta extinguirse, tranquilos hasta intranquilizarte, casi siempre amables excepto en el genio, el malo. Agradecidos de tu sonrisa, de tu caricia, de tu sexo.
Cuando cumplí veinticinco, pensé que ya había vivido toda una vida, satisfecho. Ahora creo que ya fueron dos, y me apetecen mas. No tiene desperdicio este tránsito, seguramente porque tiene fin y eso lo aprendemos.
Como cumplo años hoy y dicen que se mide en primaveras, aunque sea invierno...
Ganas de saber siempre más, conciencia de la insuficiencia de lo aprendido, de la necesidad de beber de la vida su sorbo diario aunque fuese amargo, pacíficos hasta extinguirse, tranquilos hasta intranquilizarte, casi siempre amables excepto en el genio, el malo. Agradecidos de tu sonrisa, de tu caricia, de tu sexo.
Cuando cumplí veinticinco, pensé que ya había vivido toda una vida, satisfecho. Ahora creo que ya fueron dos, y me apetecen mas. No tiene desperdicio este tránsito, seguramente porque tiene fin y eso lo aprendemos.
Como cumplo años hoy y dicen que se mide en primaveras, aunque sea invierno...
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Momentos
viernes, 7 de enero de 2011
Fin de fiestas.
Para el que las tuviera. La verdad es que se terminan esos días rellenos de felicidad a golpe de reuniones familiares, esas vacaciones del día a día, ese paréntesis olvidadizo. Ahora toca reubicarse en el trajín diario de seguir estando... que es en el fondo la vida. Vamos pasito a pasito, sin despertar a nadie, abrimos la ventana del próximo lunes para ver que espera y si no nos gusta, no importa, es lo que hay y quedan dos días para enderezarlo aún.
Y si acaso sale el sol por otro lado... darse la vuelta a tiempo.
Y si acaso sale el sol por otro lado... darse la vuelta a tiempo.
jueves, 6 de enero de 2011
Hoy puede ser un gran día.
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Solo fotografía
miércoles, 5 de enero de 2011
Mi carta a los Reyes Magos.
Seguramente sea poco original incluso la postal de hoy, pero no voy a resistirme a la golosa tradición de pedirles hoy a los magos unas cuantas recetas.
Me acerqué a la orilla de mi mar con la sana intención de digerir su letra, de acompasar al ritmo de las olas un texto lúcido con el que convenceros de mis necesidades mas perentorias, mas inmediatas. Arrullado por el sonido me deje mecer y me olvide de todo.. o casi.
En realidad no pido mucho más de lo que tengo, solo la calma de vivirlo sin estridencias, sin prisas. El regalo fotográfico diario de los amaneceres y de las noches previas, mi sonrisa, la tuya y la de otros, la caricia... y alguna cosa mundana tipo que todo lo malo se arregle...nada, poca cosa.
Ah¡, y viajar claro.
Mucha suerte.
Me acerqué a la orilla de mi mar con la sana intención de digerir su letra, de acompasar al ritmo de las olas un texto lúcido con el que convenceros de mis necesidades mas perentorias, mas inmediatas. Arrullado por el sonido me deje mecer y me olvide de todo.. o casi.
En realidad no pido mucho más de lo que tengo, solo la calma de vivirlo sin estridencias, sin prisas. El regalo fotográfico diario de los amaneceres y de las noches previas, mi sonrisa, la tuya y la de otros, la caricia... y alguna cosa mundana tipo que todo lo malo se arregle...nada, poca cosa.
Ah¡, y viajar claro.
Mucha suerte.
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Relatos cortos
martes, 4 de enero de 2011
Las pasiones arrastran
El mundo se gracias a las pasiones particulares y no solo las bajas. La fotografía no iba a ser menos, algo que podría pasar desapercibido o mirado con la distancia que la noche provoca, una lluvia de estrellas por ejemplo, tan publicitada en Agosto y tan abandonada a su suerte cuando el frío aprieta, fue para nosotros un acontecimiento esperado y creo que para muchos otros también, me consta. Y eso fue posible gracias a la pasión que destila y transmite Jordi Busque, también muchos otros que ademas de fotografiar, gastan sus horas transmitiendo a quien los quiera oír los momentos únicos que pasan...pasamos, detrás de una cámara, mención especial también para Jordi Gallego, que en estos temas se apunta a un bombardeo que dirían.
Anoche tuve la suerte en un rincón del Montnegre de pasar un buen rato esperando las deseadas Cuadrantidas, acompañado tanto de Leo, como de Jordi Gallego y Esteve Garriga, a quien me alegró conocer. Las deseadas estrellas no se presentaron, demasiadas nubes, pero ese rato charlando de fotografía y fotógrafos y contemplando el cielo por si se abría ya valió mucho la pena.
Lo dicho, la pasión arrastra.
Para vela mejor. Photo.net
Anoche tuve la suerte en un rincón del Montnegre de pasar un buen rato esperando las deseadas Cuadrantidas, acompañado tanto de Leo, como de Jordi Gallego y Esteve Garriga, a quien me alegró conocer. Las deseadas estrellas no se presentaron, demasiadas nubes, pero ese rato charlando de fotografía y fotógrafos y contemplando el cielo por si se abría ya valió mucho la pena.
Lo dicho, la pasión arrastra.
Para vela mejor. Photo.net
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Sobre fotografía
lunes, 3 de enero de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
Prohibido fumar.
Es triste, lo siento así, no tanto el hecho de la prohibición de fumar en si que siendo fumador empedernido podría molestarme, pero curiosamente no lo hace, como el hecho que desde el primer día tantas voces se hayan levantado alegres celebrando esa... prohibición.
Hace ya muchos años, mis amigos y yo fumábamos canutos en la playa en el rito de la compañía y el juego de la persecución, mas allá siguiendo la orilla había un cuartel de la guardia civil, cuando indefectiblemente el Land rover de turno con la pareja dentro se acercaba, había que correr, y vaya si corríamos, eso si entre risas a pesar de que era cosa seria si te cogían, no eran tiempos de bromas ni de multas, al cruzar las vías tirábamos las chinas en algún sitio reconocible mas o menos, porque una vez en la rambla y frente al mar, lo que te encontrabas era la pareja de grises, policía nacional. Eran tiempos del carné en la boca... documentación por favor, contra la pared, ¿porque corrían ustedes?. Mas tarde unas cervezas en la misma terraza de siempre entre risas y discursiones politicas y más.
En esos escarceos aprendí, que detrás de la palabra prohibir siempre viene otra vez la misma palabra... prohibir. Porque quien te dice a ti que si tus alegrías y tus motivos son buenos a la hora de hacerlo, no van a ser buenos los de otros para otro asunto, quien va a decirles que no si tienen sus razones por peregrinas que sean, si tu abriste la puerta a gentes que no necesitan mas que un resquicio para negarte algo.
Educar es la palabra, pero cuesta tiempo y esfuerzo, de ese que ahora tienes ocupado en otros asuntos, en otras cosas. Claro que te molesta el humo... y que te empujen en el metro, que te hablen con la boca llena, que tiren las colillas en la arena... o las bolsas vacías en el agua, las bicicletas en la acera, la música alta del vecino de turno, la gente que corre y la que corre poco, la miseria...¿ quién la prohíbe?... tantos motivos.
Intentare seguir fumando sin molestar a nadie, tirare mis colillas como hasta ahora,solo en la basura, seguiré compartiendo mis ratos con mis amigos no fumadores, a ser posible sin un cigarro en la mano. Pero no esperen que me crea que me hicieron bien prohibiendome, eso no lo esperen de alguien a quien le duele incluso, aquello tan manido de prohibido prohibir.
Hace ya muchos años, mis amigos y yo fumábamos canutos en la playa en el rito de la compañía y el juego de la persecución, mas allá siguiendo la orilla había un cuartel de la guardia civil, cuando indefectiblemente el Land rover de turno con la pareja dentro se acercaba, había que correr, y vaya si corríamos, eso si entre risas a pesar de que era cosa seria si te cogían, no eran tiempos de bromas ni de multas, al cruzar las vías tirábamos las chinas en algún sitio reconocible mas o menos, porque una vez en la rambla y frente al mar, lo que te encontrabas era la pareja de grises, policía nacional. Eran tiempos del carné en la boca... documentación por favor, contra la pared, ¿porque corrían ustedes?. Mas tarde unas cervezas en la misma terraza de siempre entre risas y discursiones politicas y más.
En esos escarceos aprendí, que detrás de la palabra prohibir siempre viene otra vez la misma palabra... prohibir. Porque quien te dice a ti que si tus alegrías y tus motivos son buenos a la hora de hacerlo, no van a ser buenos los de otros para otro asunto, quien va a decirles que no si tienen sus razones por peregrinas que sean, si tu abriste la puerta a gentes que no necesitan mas que un resquicio para negarte algo.
Educar es la palabra, pero cuesta tiempo y esfuerzo, de ese que ahora tienes ocupado en otros asuntos, en otras cosas. Claro que te molesta el humo... y que te empujen en el metro, que te hablen con la boca llena, que tiren las colillas en la arena... o las bolsas vacías en el agua, las bicicletas en la acera, la música alta del vecino de turno, la gente que corre y la que corre poco, la miseria...¿ quién la prohíbe?... tantos motivos.
Intentare seguir fumando sin molestar a nadie, tirare mis colillas como hasta ahora,solo en la basura, seguiré compartiendo mis ratos con mis amigos no fumadores, a ser posible sin un cigarro en la mano. Pero no esperen que me crea que me hicieron bien prohibiendome, eso no lo esperen de alguien a quien le duele incluso, aquello tan manido de prohibido prohibir.
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No fumaras,
opinión
sábado, 1 de enero de 2011
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