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lunes, 10 de diciembre de 2012

La diferencia.

Un paso perdido más allá de donde solía, le hizo recuperar la intranquilidad del desconocimiento. Pensó en volver atrás y solo le duro un segundo, emocionado por el tenue azul que creía percibir en la oscuridad. Era cierto, estaba ahí: le habían contado de él, en realidad estaba advertido... si lo encuentras huye. Pero no podía, hipnotizado como estaba por el halo azul que parecía descender directamente de alguna estrella.
Se acerco un poco más, aturdido por un silencio teñido de frió, no debía, pero aún dio un paso más, más cerca... más. Su tacto por fin tomo partido, el abrazo del árbol pareció infinito mientras contemplaba, como su copa se iba alejando y su mirada se acercaba al suelo, hasta que su narizota se paro a sus pies, diría se literalmente encogido por el frío, pintado de un azul extraño. Observo con curiosidad su renovada silueta reflejada en el agua cercana, no pudo evitar una carcajada que el mismo se tapo corriendo con la mano. No vayamos a despertar alimañas con este tamaño, podrían comerme... y volvió a reír .. y de nuevo se tapo la boca...ja.
Así no podía volver. Esto si parece una aventura se dijo, sonrío y se acurruco a los pies de su benefactor, apoyando su cabeza en una seta, miraba las estrellas mientras decidía que hacer, sin prisa, con toda la noche aún... por delante.



miércoles, 21 de noviembre de 2012

Tempus fugit.

No voy a desatar la estratosfera, no voy a impedirme derretido, no quiero escapar de la misteriosa rana azul que vino ayer a visitarme, no debo.
El tiempo me dará la razón si quiere o si no quiere. No lo estaré esperando, me pillará subido en tren a alguna parte, resabiado al fin de todo recorrido, deseando seguir, ¿indemne?, no, seguro que no. Protegido tampoco porque ahora lo entiendo, descarado si, con más fuerza quizás, a tanto no llego.
Me acompañan canciones de largo recorrido, poemas de transigencia, almas con las que viví y también con las que vivo.
Es fácil, sencillo, solo hay que sentarse y escuchar, tan solo. Si no hay tiempo para más cuando queda todo el tiempo, todo el tiempo del mundo, todo.
No es infinito, ni eterno, tampoco yermo o baldío. Es más y es menos, no cabe preguntarse pues, no tiene respuesta, no debería.
No la tiene.



sábado, 10 de noviembre de 2012

Desobediencia civil... digo natural, claro.

Nos plantaron aquí, equidistantes de uno en uno, cerca de cualquier otro y tan lejos, que no podamos tocarnos, nos cortan las ramas para evitarlo, así no nos enredamos.
Nuestra misión es crecer, rectos y hacia el cielo, hacia el cielo.
No es una historia triste, no te equivoques, si acaso común, habitual, cansina si tu lo quieres.
En el futuro seremos madera, o papel, depende. A cambio de todo eso nos mantienen limpio el pie y a nuestro alrededor, no dejan que la hierba apenas crezca, vaya tontería. Viviría mejor rodeado de hierba y ramas, emboscado en mi mismo y en otros, no tan alto quizás...¿Y que?.
Ocupo mi tiempo en crecer como tengo asignado, pero digamos, que intento hacerlo a mi manera. Sigo los rayos de sol de la mañana, resisto hacerlo al mediodía y me dejo llevar de nuevo por la tarde, de esa manera y discretamente, o no tanto, mi tronco acoge la curvatura imprescindible, la innecesaria curva, que con el tiempo y con algo de suerte, me hará inservible para el uso, para su uso.
En eso ando ocupado, no es mucho, puede que me corten antes, puede que no, siempre se dice que si somos muchos... y lo somos, vaya que si.



jueves, 25 de octubre de 2012

Una accidentada mañana en el Montseny.

Esta mañana Leo y yo nos hemos acercado hasta el Montseny. Queríamos ver como estaban los colores del otoño. Colores, lo que se dice colores, todavía falta un poco, esperábamos un cielo nublado o incluso lluvia. Había nubes si, un cielo plomizo, absolutamente gris. La lluvia ni por asomo, niebla tampoco y del agua la que corre por el suelo ni rastro, nunca había visto Sta fe tan seco.
Es una montaña mágica, deben de creer los que se dedican a la búsqueda y captura de una seta, pues estaban por todos lados. No nos íbamos a rendir de buenas a primeras, así que decidimos subir hacia arriba, hay un rincón donde a veces corre el agua, no hay nadie, tiene una preciosa vista y un hayedo agradecido.


Con nosotros viaja habitualmente Roco, un gos d'atura o pastor catalán, que tiene ya dieciséis años, perdió su manada hace ya año y medio, Lula y Pancho nos dejaron y a él también, desde entonces nos acompaña si o si. Padece del corazón y necesita caminar y a veces mientras pasea, emite un sonido, una especie de tos gutural que asustaría a un caballo. No es broma no, eso ya lo hemos comprobado.

Aquí el Roco.
Llegamos al sitio, cogemos los trastos de fotografiar y nos ponemos a caminar. Son unos diez minutos suaves y agradables... excepto porque esta vez el camino estaba plagado de vacas pastando tranquilamente con sus terneros. La ida bien, ellas nos miraban, nosotros también a ellas, respeto mutuo o eso parecía y nada más. Hacemos unas fotos, pocas, el día plomizo, la luz fea, decidimos volver. Las vacas se habían ido instalando en el camino, teníamos una muy cerca, si, en medio del paso, así cruzada ella, devorando hierba, tan tierna.

La susodicha.

Ni corto ni perezoso, le puse a Roco la correa y tire de él hacia adelante esperando que la vaca se apartara. Llego a su altura, la miro, me mira; pienso estamos de acuerdo, paso y listo. En esta a Roco le da por exhibir su portentosa tos gutural. La vaca vuelve a mirarnos, yo también, -Roco calla por Dios-. La vaca levanta una pata, intento retroceder pero me atasco con el perro, baja el morro, enfoca. Aún me dio tiempo de cogerle un cuerno, pero el golpe me lanzó al suelo. Me mira dando un paso hacia adelante, yo me incorporo con tiento. Al girarme veo a Leo trípode en mano dispuesta a medirse con la vaca. No se porqué milagro la cosa no llego a mayores, eso si viendo el panorama, decidimos desviarnos montaña arriba para volver, media horita lo que eran diez minutos. Aún hay más, si. El perro dice que ya no puede caminar, lo cojo en brazos, ya de bajada le digo al oído; solo me falta caerme contigo a cuestas, dicho y hecho, costalazo...
Hemos llegado a casa, lo escribo y no puedo evitar reírme pero... Alguien puede decirme que le he hecho yo a esa maldita vaca.

jueves, 21 de junio de 2012

Los hunos.

Ni sale ni entra, ni sube ni baja, ni hace ni deshace. No mira, no ve, no cuenta... y cuando cuenta calla con la cabeza gacha. Malos tiempos para dejarse llevar, para esperar a ver que pasa. Ya esta pasando.
Esta pasando si.
Era lo que andaba yo escribiendo ayer por la tarde sobre estas mismas horas. Una tarde aparentemente tranquila de junio, buen tiempo, un día normal. Cuando de repente se fue la luz. El regulador que tengo conectado al ordenador me salvo la entrada. Después de un rato comprobando por casa, averigüé por los gritos de la vecina que la avería era general y me dispuse a llamar a la compañía.
- ¿Oiga?.
- ¿Dígame?.
- Es que no tengo luz.
- ¿Desde que población me llama?.
- Masanet.
- Eso esta cerca de Girona.
- Si.
- Yo de usted me pondría a salvo. Ordas de banqueros atraviesan ahora mismo la frontera azuzados por un ente al que llaman mercado. Han cortado los suministros eléctricos. Quizás tampoco tenga ya usted agua, compruébelo. Estamos en manos de nuestro gobierno, así que no lo piense mas y corra, no se decirle hacia donde, están por todas partes y no hacen prisioneros, si acaso esclavos......
-¡Oiga!, ¡Oiga!.
Me había quedado adormilado con la música esa que te ponen mientras esperas.
- Si perdón. Es que no tengo luz.
-  No se preocupe, se trata de una avería. Estará resuelta en una hora.
- Bien.... ¿sabe de donde llamo?.
- Claro, por su teléfono.
Colgué. Con una sensación extraña... como con ganas de ponerme a correr. Me retuve, no será tanto.
La foto es la de ayer. Me ayudó a calmarme.


miércoles, 18 de abril de 2012

La misión.

Cantaba yo, cantabas tu y cantaba él. Ninguno de los tres sabía muy bien porqué. Embargados por la emoción del momento, no entendíamos los susurros del personal incitándonos al silencio.
Una especie de monaguillo nos pateo las tobilleras, mientras nos empujaba hacia adelante sosteniendo un cirio. ¿Como se pueden hacer tantas cosas a la vez?.
Una nueva parada... y otra vez a cantar, mas bajito... pero a cantar. La gente alrededor parecía encenderse, no me extraña, tanto cirio.
Pero el tintorro previo nos tenía atrapados. Empezaba a sospechar a estas alturas, ebrio y todo como iba, que aquellos tres pendejos que nos pasaron el porrón y mas tarde los disfraces, no nos explicaron del todo bien el porque de esta fiesta. Mucha luz tenue y mucha oscuridad... y demasiado silencio.
Ya se lo contaba al guardia, mientras me daba a mi y a mis compadres con una porra inmensa. Acabamos rodando por los suelos de una calleja en pendiente. ¿Sera la crisis?, culpable endémico de todos los males me decía yo para mi mismo mientras seguía rodando imparable... Será.
Fuese o no, nosotros seguimos cantando por si acaso. No fuera a ser que su fantasma nos alcanzara.
¿Te apuntas?. El capirote no es imprescindible, aunque por si acaso...

miércoles, 21 de marzo de 2012

Benigno.

De repente la noche hizo presencia, habían pasado la tarde mirando el horizonte sin articular mas sonidos que algún eructo con olor a pasto o mortadela según fuera el caso. Benigno se levanto parsimonioso estirando casi manualmente sus articulaciones.
- Debería irme ya.
-¿Te esperan?.
- No
- Me gusta llegar pronto a la cueva, no vaya a ser que se me instale otro inquilino.
- ¿ No vas a cenar?.
- No tengo hambre, ademas para eso tendría que pasar por casa de mi nuera, no es por ella, es por el baño al que me obliga. Mañana sera otro día.
-¿Te acompaño?.
Se lo pensó dos veces, dejar que ese loco conociera su dormitorio... que narices.
Caminaron un buen trecho entre campos de frutales a punto de florecer, atravesaron un pequeño camino entre dos paredes rocosas hasta aparecer en un minúsculo y escondido valle.
Cruzaron una riera y ascendieron  hacia una de las paredes donde se ubicaba una cabaña de piedra, su cueva.
-¿Vives aquí?.
- Pues claro
- No hay nada.
- Así no me roban.
- Extraño.
- ¿El que?.
- Pues eso. Aquí todo el mundo parece necesitado de acumular cosas.
- No creas, tengo un par de colchones... y uno no te irá mal...¿creo?.
- Habrá que probarlo.
Dicho y hecho, desenrollaron las dos esterillas a las que Benigno llamaba colchones y se tumbaron de frente a la obertura desde la que podían contemplar el paisaje, o vigilar la entrada, según se mire.
- Yo también tenía cosas.
- uhnmm.
- No muchas. Un pisito, coche, la tele, los muebles. Y no tuve mas porque no me apetecía gastar lo que no ganaba, todo parecía de regalo. No se preocupe, ya lo pagará... decían.
- ¿Y?.
- Lo de siempre, malos tiempos, poco trabajo, letras por pagar, miedo.
- ¿Miedo?
- Si, miedo a perderlo, uno se vuelve conservador y si no conservas. Así que una mañana tuve una idea brillante, aquí donde me ves. Decidí dárselo todo a mi hijo, o a mi nuera, según se mire. Ella desconfío al principio, no lo entendía, pero le pudo el pisito, mas grande que el suyo y casi pagado. Naturalmente me dijo que podía pasarme a comer cuando quisiera. Y eso hago.
- ¿ Y el miedo?.
- Yo lo dejé allí. Si lo cogieron o no....
- En Comoquiera hay muchas cuevas. Te gustaría.
-¿Los marcianos roncan?.

jueves, 15 de marzo de 2012

Sinsentidos.

- El hecho de venir de Marte, o como quiera que se llame ese planeta tuyo, no te hace mas inteligente.
- No tiene nombre.
- ¿El que?.
- Mi planeta como quiera...
- ¿Porqué?.
- Sois vosotros los que ponéis un nombre a las cosas. El mio aún no lo habéis descubierto, luego no tiene nombre.
- Comoquiera.
- ¿El que?.
- Tu planeta, ya tiene nombre. Pongamos que te creo, recién llegado del planeta Comoquiera y sentado en esta playa con un espécimen vulgar, osea yo.
- Tu no eres un espécimen vulgar, o si, no se.
- Vulgar o no aquí estamos. ¿Vienes a invadirnos?, ¿Eres una avanzadilla de una legión de naves alienígenas?. ¿Queréis robarnos el conocimiento?.
- El conocimiento ya te digo yo que no y de lo otro tampoco. Lo de estar aquí es una mala casualidad que me temo va para largo. El caso es que me toca adaptarme.
- Hablas divinamente.
- Eso es fácil. Lo de respirar me costo mas, tuve que resucitar tres veces, una faena.
- Me pierdo.
- Yo ya no, como vengo de lejos me oriento muy bien.
- No tiene sentido.
- Si. Es el mar devolviendo parte de la porquería que tiráis en el.
- ¿Adaptarte?.
- Si, ya te cuento, pero luego que ahora tengo hambre.

sábado, 10 de marzo de 2012

Tras la puerta...

Atravesar la puerta cuesta lo suyo. Una vez fuera el viento me golpea con fuerza la cara, un viento fiero que envuelto en arena consigue que a ratos mis ojos se cierren. Me tienta volver a la falsa protección de ese invisible muro, por un momento, calma... la mirada se abre y observa, sonrió. El color de esas nubes me empuja. ¿Sera solo mi imaginación?, si es así, bienvenida sea, bien hallada.
Es cierto, el murmullo constante del aire lo hace silencio, solido, espeso...pero agradable, intimo... es cierto, que lo que veo aquí existe, que lo que hay aquí es cierto.
Abre la puerta y mira.

jueves, 26 de enero de 2012

Naci en Invierno.... y final.

Mi abuela levanto la cabeza cana de nieve y aún, atónita, pudo contemplar como el tren se alejaba entre bufidos. Yo en el suelo berreaba con todas mis fuerzas, lo que consiguió girarla y acogerme de nuevo entre sus brazos, mientras me registraba el cuerpo en busca de algún daño que no se produjo, la registraban a ella los demás en busca de dolores que no aparecieron. !Queréis dejarme ya¡...grito. El corro que se había formado alrededor nuestro se callo al unisono, para estallar después en carcajadas y abrazos, los unos a los otros, los otros a los unos, como si todos se hubiesen salvado mutuamente.
Me recogió entonces mi tía con menos mimos, para dejar así que su madre reponiera fuerzas, alguien le paso el agua del carmen, bebida milagrosa que lo sanaba todo. Tras darle un trago sonoro miro a su alrededor y pregunto.
- ¿Quien ha sido?.
- ¿El que?.
- ¿Que quien coño me ha empujado?, nos ha salvado la vida.
Hay su voz se hizo frágil, cosa extraña.
- Andabas sola delante. Nadie te empujó, te vimos saltar a tiempo.
- Entonces... bueno, algún alma caritativa debe correr por aquí.
La noche se andaba haciendo fuerte, pero la tormenta parecía ofrendar un momento de tregua, se abrió un claro y apareció la luna, minúscula y muy cerca de ella, una estrella compitiendo ese día con su brillo. Alguien dijo que era Venus.
Todos andaban ya poniéndose de nuevo en marcha, el pueblo estaba ya al otro lado del túnel, el tren que había pasado era ya el último, así que entraron precavidos pero sin miedo, murmurando el suceso del misterioso empujón.

Ya en el apeadero, cerca del pantano, nos dieron cobijo a todos en una casa grande, de las de antes con una enorme chimenea de la que brotaba el calor perdido.
Antes de entrar, la abuela se paro en la puerta mirando ese cielo oscuro donde se escondían ya la luna y venus. Sonrió y me miró, de eso si que me acuerdo. De eso... y de que nací en invierno.

miércoles, 18 de enero de 2012

Naci en invierno...y sigue.

La abuela caminaba tiesa y concentrada en mantenerme abrigado, amén de no perder de vista los raíles del tren con la esperanza que aún con la oscuridad delegada por la tormenta, condujeran a algún lugar seguro. Iba delante y los demás parecían seguirla con dificultad, ella se conducía de puro nervio, así siempre.
Por dentro renegaba, que coño hacía ella perdida entre montañas que no conocía. En realidad fue la primera en emigrar, y bien que le dolió, dejar a los niños al cuidado de si mismos. Los niños fueron llegando tras su estela, con mas o menos suerte se establecieron en esta tierra y aquí se quedarían todos hasta verla marchar y después... marcharse ellos.
¿Has oído alguna vez un tren llegar a tu espalda?. El ruido cuando pasan a tu lado es estruendoso, pero prueba a oírlo llegar. Suena como un silbido, casi imperceptible, hasta que ya está aquí... y pasa entonces si,  como si todas las traviesas del mundo repicaran a la vez, ¿pero antes?.
Antes, alguien intuyo una luz en la sombra. Y aunque nadie creía que con ese tiempo fuera a pasar un tren, se aparto por si acaso. Aviso por si acaso al de delante... y así todos se iban haciendo a un lado, para cuando el aviso llego hasta la vecina que intentaba seguir a la abuela sin conseguirlo del todo, el silbido premonitorio ya se oía. La vecina se aparto y grito y volvió a gritar con el alma, mientras la sombra que le precedía continuaba impetuosa su marcha, el tren paso a su lado apagando su voz... y casi su aliento... dos segundos lentos, tan lentos... Y entonces contaba mi abuela que vio a mi tía que venia de frente, agitando los brazos despavorida... que pensó que era de la alegría de encontrarlos, que donde va esa loca, que levanto un brazo  para tranquilizarla, mientras mi tía, la que siempre tuvo el pelo blanco, continuaba moviendo los suyos cual si el espíritu de San Vito la hubiera poseído. Entonces, contaba...que sintió de golpe como alguien la empujaba, ella resistió a caerse y aún la empujaron mas fuerte, hasta dar de bruces ella y yo sobre la nieve... y el tren, paso entonces como si mil traviesas repicaran.
Mañana continuo.

lunes, 16 de enero de 2012

Naci en invierno.

No hay nada de particular en ello, excepto porque.... según mi abuela nací tres veces.
Yo no lo recuerdo, ni me lo imagino. La primera fue placida, en Enero, los brazos de mi madre en la habitación del hospital. Al poco, diría yo que al invierno siguiente, una pulmonía me atrapo en el tren, camino del sur, la tierra materna. Ella pensó que me perdía, me apretaba con fuerza en la estación de Linares, mientras la familia buscaba un doctor... lo encontraron y dicen, que me devolvió el color.
No acabo ahí. Otro invierno, vivíamos en Las Planas, detrás del Tibidabo, la espalda verde de Barcelona, cuando la gran nevada. Era una casa de aquellas que se hacían entonces los inmigrantes al llegar si tenían suerte, suerte es llamarlo casa. Decía yo la gran nevada, o así me lo contaron. Mi abuela, que sonreía al ver caer los primeros copos blancos, tentada de jugar con la nieve a su edad, elemento extraño para ella que llego del sur. Le pareció al poco que caía en exceso, mis padres estaban en la ciudad y la pequeña estufa de pequeña bombona azul no prometía excederse en calentar la casa, supongo que me dio por llorar, lo cual la puso mas atenta. La nieve seguía cayendo y el precioso manto blanco empezaba a subir la escalera. Había que tomar una decisión. Olvídense ustedes de coches, teléfonos y demás zarandajas propias de la comunicación de ahora. Me cogió en brazos tras abrigarme con una manta y se dirigió con paso firme a casa de la vecina mas próxima, esta se encontraba en las mismas condiciones... y asustada, así que metieron unos chuzos de pan y algo de comer en un atillo hecho con la toquilla y tomaron camino de Vallvidrera sin pensarlo dos veces.
Caminaban por la vía del tren, que era el único sendero despejado de nieve de momento, se ve que estaba previsto que cayera, allí encontraron mas gentes que ante la debilidad de sus casas había tomado la misma decisión.
Me tengo que ir, mañana les cuento mas.

miércoles, 4 de enero de 2012

A sus majestades.

Como cada año mas allá de los tiempos, desde el lejano oriente llegan de nuevo tres reyes cargados de magia. Magia, que solo sera depositada en tu puerta  previa carta escrita de tu puño y letra.
Queridos Reyes Magos.
No voy a extenderme porque para mi no deseo gran cosa, aparte de mas noches como esta y algo de material fotográfico, mis padres ya no están y no pueden hacerse cargo, quizás algún viajito este año. Unas buenas vacaciones vamos... y salud, claro. Mucha salud si esta en vuestras manos.
Lo que me tiene preocupado es como anda el mundo últimamente. Pareciera que todos los gilitos, tacañones y demás almas miserables camparan a sus anchas arrollándolo  todo a su paso, cual recién escapados de los infiernos, con el ansia desatada.
Solo abriendo los ojos, no hace falta que sea mucho, daréis cuenta en seguida de lo que os refiero. Ponerle remedio si esta a vuestro alcance, contáis sin dudarlo con nuestra ayuda. Pues hartos e indignados estamos ya ante semejante despipote, majaderos que creen que el mundo se acabará con ellos. Y a este paso llevan camino de conseguirlo.
Deseo hayáis tomado buena nota, con vuestra ayuda a sin ella nos ponemos ya manos a la obra.
Mis respetos desde esta maravillosa noche estrellada.


Pd. Por si acaso, se lo pido también a las Cuadrántidas. Que nunca esta de más.

domingo, 18 de diciembre de 2011

La llave II - el camino -.

Me advirtieron que el camino sería largo, pero no contaron nada sobre esta espesa niebla que empezaba  a enraizarse peligrosamente en mi cerebro, apretaba la llave entre mis manos como si fuera capaz de darme calor, mientras seguía atravesando campos sembrados con la duda de llegar alguna vez a ver el sol.
Tenía la seguridad inconsciente; hay una cerradura para ti, una puerta capaz de abrirme al conocimiento, capaz de llevarme mas allá de estas tierras grises y bellas. Arrastraba mis pies embarrados con ese convencimiento, un paso tras otro, una mirada nueva a ese mapa laberíntico sobre el que había una cruz, un destino que parecía no escrito... quería aprender a leerlo, me sentía capaz a pesar de mis piernas entumecidas por el frio. Pero por hoy era bastante, será mejor encontrar refugio.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Pisando fuerte.

Llegan en tropel, pisando fuerte. Se detienen un momento para oler el entorno astutamente y decididos, empiezan a calar como una lluvia fina, poco a poco sin pausas añadidas, barriendo con la escoba del mal gusto la cultura, no exista queja. Restableciendo normas absurdas, empujando la miseria mas abajo y escondiéndola, no por vergüenza, si acaso por decoro. Abriendo de par en par las puertas a  chisteras ansiosas de negocio ajeno.
Llegan en tropel, pisando fuerte, mientras te vas quedando sin voz y sin aliento... y aquí están. ¿Y ahora que?.
¿Nos podrá el hastío?, ¿nos ganara la indiferencia?, no creo, aunque tampoco espero.
Como una lluvia fina caen a pelo las primeras noticias, sobre periódicos desdibujados vamos descubriendo el viejo mundo nuevo. 
Llegan... y llegan en tropel, pisando fuerte.

domingo, 4 de diciembre de 2011

La anciana Europa II.- Junta de vecinos-.

La portería, amplia y decadente, dejaba ya ver los desconchones propios de la edad  y el abandono. Tenía un ascensor  que se movía cual antiguo tranvía en el cambio de vías. Daba miedo. Si subías a pie, la cosa mejoraba. Cuatro plantas y un ático que al llegar a él, recordaba que al fin no estabas en un mal barrio.
No hace tanto, un portero te recibía en la entrada tras un mostrador ahora vacío y con algo de polvo. Bien temprano dos mujeres se encargaban de dar brillo a la escalera todos los días. Y a punto estuvieron tras una reunión, de colocar mármoles en la entrada y cambiar el ascensor que ya empezaba a lucir edad, a pesar del señorío. Pero un vecino...
- Lo siento, pero ahora no puedo afrontar el gasto, la empresa no va bien y  el banco me lo está mirando, pero a mi me parece que me están dando largas. Tendremos que esperar un poco.
Los vecinos se miraron sorprendidos y algunos aliviados, para la mayoría el gasto era excesivo, sin saber bien como, casi todos habían visto reducidos sus ingresos últimamente, pero callaban pensando que sería momentáneo y estaban dispuestos ha pagar el arreglo.
El señor del ático permanecía callado atusándose un bigote antiguo en un gesto que provocaba entre todos una risa silenciosa. Se dispuso ha hablar.
- En la finca de al lado conozco un prestamista, es posible que tenga una solución al problema que no resulte en exceso onerosa... déjenme que hable con el.
Quedaron en volverse a reunir.
Pasaban los días sin que nadie terciara para la consabida junta, sin embargo de puertas adentro se observaba cierta mejora en algunos de los pisos. Pequeñas obras, puertas nuevas, cambio de alfombras, un baño nuevo. Al final llego la fecha de la obligada junta trimestral y hacía las nueve fueron acercándose a la entrada de la finca los vecinos entre charlas amistosas.
El vecino del tercero que ejercía de presidente tomo la palabra brevemente, saludo y cedió enseguida el turno al señor del ático.
- Como les deje dicho, hable con mi amigo de la finca vecina a fin de buscar una solución a nuestro común problema. La respuesta siento decir fue negativa, pues según me explicó, había estado recibiendo la visita de algunos de ustedes en petición de crédito, a lo cual había accedido cortésmente, - algunas toses-. El hecho en si, es que dada la deuda de ustedes para con él y sabiendo entonces de sus particulares problemas, no podía arriesgarse a  prestarle mas a la finca en su conjunto. En todo caso si sus economías han mejorado y lo permiten, podríamos entrar en materia de lo que acontece.
El del segundo tomo entonces la palabra.
-  La verdad es que quería aprovechar para comunicarles que he puesto el piso a la venta, aunque el de la agencia no me prometió nada rápido, dice que los pisos han bajado mucho. En fin, en todo caso, comprenderán que ahora no pueda. Ademas tengo que devolver el préstamo, por cierto, su amigo pide unos intereses bastante generosos.- Murmullo general -.
- No es exactamente un amigo, compartimos negocios desde hace tiempo. En todo caso, comprenderán que deberíamos tomar una decisión, no podemos seguir con ese ascensor, es peligroso. 
El del tercero parece tener una idea.
- Usted parece ser el único que no pasa por problemas económicos, podría adelantar el dinero para la obra y darnos un tiempo para devolverlo.
- Si bien es cierto que no paso apuros, no puedo permitirme ese dispendio, mi familia no lo entendería. Saben de sus problemas y lo encontrarían arriesgado.... pero. Déjenme que me reúna de nuevo con el prestamista, conocemos unos inversores que puede que estén interesados.
- De acuerdo,- tercio el presidente -, nos reunimos entonces la semana que viene.
- Muy bien, aunque no les prometo nada, mi amigo tendrá también que consultarlo.
Paso la semana entre cuchicheos vecinales puerta a puerta. Las estrecheces empanzaban a causar algún estrago. El del primero había alquilado una habitación y los demás estaban pensándoselo. Llego la hora de otra reunión mas, de nuevo tomo la palabra el presidente para cederla sin preámbulos al señor del ático.
- El señor de al lado y yo mismo, hemos llegado a un acuerdo. La idea es ceder sus deudas a terceros, estos terceros se comprometen ademas a financiar el arreglo del ascensor... naturalmente tendrán ustedes que avalar y claro... disculpen, el interés subirá un poco, comprendan ustedes el riesgo.
Se dejo oír un murmullo de leve indignación. Tercio de nuevo el del ático atusándose un bigote que ya no provocaba risas.
- Entiendan ustedes, que con sus deudas, de no aceptar este acuerdo pueden perderlo todo. Mi interés es ayudarlos y así conservar este edificio que guarda tantas historias.
- ¿Y cuando no podamos pagar?.
- Ustedes intenten mejorar su economía y no se preocupen. Siempre se puede negociar. Estoy convencido.
Pasado un tiempo. El señor del ático se mudo al edificio de su amigo, el ascensor ya no funcionaba y no era cuestión...Tampoco crean que le fue mucho mejor que al resto, imaginen...

jueves, 1 de diciembre de 2011

La estrella que cayó en un charco.

Es difícil conversar con una estrella, a lo mas, nuestra mirada se posa en ellas con admiración hacia su lejana y sutil luminiscencia. No platicamos con ellas, les contamos, les pedimos deseos, pero sin obtener respuesta en el vocabulario tradicional.
Yo encontré una estrella en un charco, tras la sorpresa, me acuclille para acercarme mas. Sabía que apenas estaría por allí unos minutos, parecía cómoda, disfrutando de un baño de agua embarrada. Me miro extrañada.
-¿Que haces por aquí?. Es tarde para ti.
- No lo se. Creo que te estaba buscando, pero no esperaba encontrarte tan cerca.
- ¿Y eso?.
- Me gusta atrapar instantes. Y por la noche, mas aún si tu formas parte de ellos.
- Aquí me tienes, pero date prisa, mi baño se esta moviendo y perderás mi reflejo.
- ¿Tu reflejo?.
- Acaso creías.... Pero no te preocupes, por fortuna, hay cosas que nunca entenderás.
- ¿Puedo preguntarte?.
- Claro. Mientras no me pidas un deseo.
- ¿Que ves desde allá arriba?.
- Indecisión, ignorancia, arrogancia, estupidez y ... Mucha belleza, todavía se ve un planeta azul... azul todavía. Y mas, mucho mas, pero no creo...
Se me ocurrieron mil preguntas, pero antes de pronunciar una sola palabra, desapareció. Bueno, no, en realidad seguía allá arriba. Incluso en un destello me pareció intuir una sonrisa, un guiño travieso.
Regrese a casa con un regalo. La imagen de la estrella que cayó en un charco.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Vino de cartón.

Sentado en la pequeña escalera, esperaba paciente la llegada del mar. Los días de calma lo encontrabas impaciente oteando un horizonte plano y azul. En el desespero se entregaba a la bebida, ¿ron?, no... mas bien vino de cartón. Una vez embriagado, dirigía sus pasos hacia adelante, hasta encontrar en el zumo salado una especie de escalofrió que le devolvía a la vida. De vuelta, buscaba en el interior del chamizo, el calor que su piel había perdido hacía ya tiempo. Acurrucado en un rincón su esperanza susurraba tranquilidad. el día llegaría.
Se levanto temprano, inquieto. El mar sonaba poderoso. ¿Quizás hoy?. Se sentó en el penúltimo escalón como con prisa. La lluvia le empapaba la mirada... y entonces.
Paso por allí a menudo y no lo encuentro, añoro su conversación y su risa sincera, pero ya no esta. Parece que al fin...

jueves, 24 de noviembre de 2011

La paz sonora.

Esta dejando de llover. El bosque rezuma humedad, mis pasos esquivan constantemente pequeños riachuelos nacidos de la nada. Tomo un sendero a la derecha, hacia abajo, el rumor del mar me guía, me atrae, pero no me acelera. A mi alrededor la pineda se muestra esplendida, olor salado de agua y resina, las setas parecen empujar la maleza para levantar su sombrero y saludar. El sonido se hace ahora mas evidente, crece ocupando el espacio a mi alrededor, sigue creciendo hasta acallar mis pensamientos, mis sinrazones, todo.
Levanto la mirada en busca de un lugar donde compartir muy cerca... esa paz sonora.

jueves, 10 de noviembre de 2011

La Anciana Europa. - Conversación entre dos viejas hayas-.

La vieja Europa, intenta sobrevivir y en su senitud plagada de grandeza y de grandes historias, encuentra las alforjas para encallarse. No chochea, es que no encuentra razones aparentes para vadear el rio. La bruma que la envuelve convertida en acomodo discreto y turbio, no es que le apetezca, mas bien se siente molesta e irritada. Aún posee las fuerzas suficientes para ir, ¿pero hacia donde?. Y en realidad discurre, sumirse en su agonía puede ser un disparate o una solución.
La historia es larga y llena de ajetreos; te toco vivir este momento y no es intercambiable. Otros vivieron mil guerras, eso aquí ya no se lleva... por fortuna y para desgracia de otros. Aunque nunca se sabe... la estupidez humana...
A la Europa vieja, no le falla la memoria, si acaso le puede su presencia, su recuerdo. Y se deja ir en su agonía. Entiende que lo intenten, salir de este agujero. Hasta les dará palmadas corteses con displicencia. Pero díganle hacia donde. Muchos siglos, para perder el tiempo ahora dando bandazos, no tiene edad para eso.
Así que serénense y discurran, hacia donde y porque camino. Pero no se repitan, no sirve. Difícil... pero habrá que inventar algo nuevo, no hay prisa, o si, en realidad la historia no corre con nosotros, nos lo cuenta luego... y para entonces, seguro, ni tu ni yo escucharemos. Tiene sus ventajas, la imaginación es libre y si acaso ahora mas que nunca, no puede mirar atrás, a no ser por no equivocarse.
Como dicen por ahí. Ahí vida antes de la muerte, pa que mas.