miércoles, 27 de junio de 2012

lunes, 25 de junio de 2012

De viejos y nuevos casinos.

Edificios grandes y ostentosos en su tiempo, acabaron casi todos reconvertidos en casi casas del pueblo, lugares de reunión, centros de actividades culturales, exposiciones, teatro y música. Alguna partida de cartas al atardecer. Lugares comunes mimetizados en la memoria del personal.
Los nuevos casinos ahora quieren su propia ciudad, necesitados de centenares de hectáreas para conseguir llenar su ego, y su bolsillo. Desvirtuando el entorno hasta dejarlo irreconocible. Eso es lo que nos ofrecen, como si fuera un regalo. Un maldito regalo.



domingo, 24 de junio de 2012

Tres noches, con sus días.

Han pasado ya, en las que el día y la noche se empujaron, ahora tu, ahora yo. Hasta ver quien conseguía alargarse, sacarle un minuto al otro. Como cada año, afortunadamente, repitiendo ritual.


viernes, 22 de junio de 2012

Intrínseco.

Has encontrado, infinidad de modos de iluminar tu espacio, hasta borrar la noche... o convertirla. Lo hiciste solo, por el mero hecho de retocar la intensa negrura, de derrotarla. ¿O no fue ni siquiera eso?, ¿fue solo la costumbre, incontinencia, de dejarlo todo como estaba?.
¿Quien tira la primera piedra?. ¿Quien fue capaz de llegar de nuevo y no cambiar nada?. Luego es intrínseco, esta dentro, esculpido en tu interior.
Sin embargo hoy estaba todo así, no quise tocar nada, pelear por nada. Solo mirar y degustar, solo eso, poca cosa dirás. Seguramente tienes razón, de esa que no lleva a ningún lado, pero la tienes.
Venga, ¿Y ahora que?.



jueves, 21 de junio de 2012

Los hunos.

Ni sale ni entra, ni sube ni baja, ni hace ni deshace. No mira, no ve, no cuenta... y cuando cuenta calla con la cabeza gacha. Malos tiempos para dejarse llevar, para esperar a ver que pasa. Ya esta pasando.
Esta pasando si.
Era lo que andaba yo escribiendo ayer por la tarde sobre estas mismas horas. Una tarde aparentemente tranquila de junio, buen tiempo, un día normal. Cuando de repente se fue la luz. El regulador que tengo conectado al ordenador me salvo la entrada. Después de un rato comprobando por casa, averigüé por los gritos de la vecina que la avería era general y me dispuse a llamar a la compañía.
- ¿Oiga?.
- ¿Dígame?.
- Es que no tengo luz.
- ¿Desde que población me llama?.
- Masanet.
- Eso esta cerca de Girona.
- Si.
- Yo de usted me pondría a salvo. Ordas de banqueros atraviesan ahora mismo la frontera azuzados por un ente al que llaman mercado. Han cortado los suministros eléctricos. Quizás tampoco tenga ya usted agua, compruébelo. Estamos en manos de nuestro gobierno, así que no lo piense mas y corra, no se decirle hacia donde, están por todas partes y no hacen prisioneros, si acaso esclavos......
-¡Oiga!, ¡Oiga!.
Me había quedado adormilado con la música esa que te ponen mientras esperas.
- Si perdón. Es que no tengo luz.
-  No se preocupe, se trata de una avería. Estará resuelta en una hora.
- Bien.... ¿sabe de donde llamo?.
- Claro, por su teléfono.
Colgué. Con una sensación extraña... como con ganas de ponerme a correr. Me retuve, no será tanto.
La foto es la de ayer. Me ayudó a calmarme.


sábado, 16 de junio de 2012

Piedra entre las piedras.

Es difícil ser piedra entre las piedras, intentar avanzar por el surco que deja la roca, escapar de esta granítica forma, es complicado.
Si es cierto, el viento te acaricia y el agua te refresca. Caes en la trampa y te dejas, solo quieren desgastarte, devorarte, convertirte poco a poco en arena fina fácil de arrastrar... y no, no es que quiera renunciar a ser piedra entre las piedras. Pero me gustaría remar hasta alcanzar la orilla, atravesar el surco que la roca deja y avanzar, mas allá de la enquistada, perversa, melancolía de la forma perenne.


viernes, 15 de junio de 2012